Invitado ¡Bienvenido/a a Newcastle! Una pequeña ciudad ubicada en Inglaterra, un lugar templado aunque dicen que perfecto para formar un hogar aquí, con una gran historia que aún hoy se hace presente entre algunos de los ciudadanos. El paisaje que ofrece es asombroso ya sea dentro de la ciudad como fuera de ella, posee bosques extensos con gran variedad de árboles y un lago que querrás visitar..¡pero cuidado! Una vez entrada la noche, son lugares traicioneros...¿estas dispuesto a vivir aquí?
Conectarse

¿Quién está en línea?
En total hay 2 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 2 Invitados

Ninguno

Ver toda la lista

Últimos temas
Hospital CentralJue Sep 20, 2012 1:56 pmInvitado
Wingardium Leviosa, rol foro (NORMAL)Dom Sep 02, 2012 2:05 amInvitado
Afiliación ÉliteMar Jun 19, 2012 8:06 pmInvitado
Gossip Girl ~ EliteDom Mayo 20, 2012 7:40 pmInvitado
the diarie vampire//nuevo//normalMiér Mayo 16, 2012 8:59 pmInvitado


Click sobre la imagen para observar el menú desplegable

Creative Commons License

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License. Todo el contenido del mismo pertenece a los administradores del foro. ¡No al plagio!

Comparte
Ver el tema anteriorIr abajoVer el tema siguiente
avatar
Admin
Edad : 30
Localización : Detrás de las pistas xDD
Mensajes : 271
Fecha de inscripción : 29/01/2012
Ver perfil de usuario

Una noche de delirio [Chantal]

el Miér Feb 01, 2012 2:48 am
Que vida la mía pensé algo aturdido, ni siquiera yo podía creer que la mayor parte de mi tiempo estuviese detrás de seres sobrenaturales que los demás no creían ni que existiesen y... ¿que sucedía cuando salvaba la vida de alguien al terminar con la de un vampiro? simplemente nada, ningún reconocimiento, no es que lo necesitaba pero de vez en cuando, quizás, si deseaba algún agradecimiento, no pedía tanto... Si decía algo; si se me ocurría contar lo que sabía, probablemente me considerarían un loco y prefería no llevar ese tipo de título sobre mi espalda. Miré mi escritorio repleto de notas, mapas ¿que era? ¿acaso estaba obsesionado con mi profesión? comenzaba a creer que sí. Crucé los brazos pensativo, después de la muerte de mi hermano no había dedicado tiempo para esa vida que todos los jóvenes llevaban y empezaba a darme cuenta que el tiempo transcurría y que yo lo estaba dejando pasar muy a la ligera. Me dirigí entonces a mi armario y tomé una de mis mejores camisas, sinceramente era una de las que aún me quedaban, no me gustaba salir de compras y menos de ropa. Caminé hasta el perchero y de allí agarré una bufanda y mi chaqueta por si acaso comenzase a refrescar. Antes de salir por la puerta volteé mirando mi departamento, ¿saldría armado? la respuesta debía ser afirmativa ya que si yo estaba detrás del paso de ellos lo más seguro es que ellos también estuviesen detrás de mí pero esta vez me encogí de hombros con desinterés y salí de allí.

Inhale profundamente el aire fresco de la ciudad y luego me apoyé contra la pared del edificio en que vivía. Observé a la gente que pasaba en frente de mi, personas ingenuas que creían esas historias de animales salvajes que, tristemente, terminaban con la vida de sus familiares, amigos, compañeros de trabajo... Por un lado me sentí privilegiado de no vivir en tal ingenuidad, al menos sabía a que debía atenerme. Entonces volví a continuar, con paso firme y seguro.

Llegué a un bar que quedaba bastante cerca de mi departamento, no era un lugar demasiado recomendado pero, a estas alturas, borrachos, drogadictos o lo que fuese era lo que menos me interesaba. Ingresé al lugar serio y me dirigí hacia la barra. Mi situación tenía sus ventajas, pero también sus desventajas.. ¿como acercarme a una chica si no podía confiar en lo que pudiese encontrarme? estaba demasiado perseguido lo que no me permitiría jamás poder conocer gente nueva. Giré en la banqueta encontrándome con el barman. -Vodka- necesitaba algo fuertesito para comenzar la noche.

avatar
Mensajes : 30
Fecha de inscripción : 30/01/2012
Ver perfil de usuario

Re: Una noche de delirio [Chantal]

el Miér Feb 01, 2012 9:09 am
Estaba tirada en mi cama mirando el techo, la monotonía de mi habitación me volvía loca. Necesitaba salir, estaba cansada de pasar desapercibida, yo no era así. Mis días eran rutinarios e insípidos, ni siquiera tenía deseos de molestar, eso si que es grave. *Basta de remolonear, necesitas algo de acción* me dije mientras me dirigía al baño para prepararme. Luego de darme un largo baño y secarme el cabello salí envuelta en una toalla en dirección a mi armario. Estaba repleto de ropa de distintas épocas que había conservado y algún que otro diseño traído desde París. El color predominante era el negro, quizás por ser mi preferido o porque en la noche sirve de camuflaje. Luego de pensar un rato tomé unos jeans gastados color oscuro y una blusa gris un tanto holgada. Abrí uno de los cajones superiores y extraje un conjunto de ropa interior, o que ¿pensaste que no usaba?

Una vez vestida bajé a toda prisa las escaleras rumbo a la sala. Junto al sillón reposaban mis borcegos negros favoritos, mis compañeros infaltables a la hora de salir. Estaba casi lista, sólo necesitaba un poco de maquillaje para ocultar esos rasgos que me delataban. Un poco de base para darme color, sombra negra en los ojos, delineado fino y un toque de rimel. Ahora si todo estaba preparado para lo que sería mi primer noche en Newcastle.

*¿A dónde ir?* me pregunté mientras tomaba mi chaqueta de cuero negro y salía de mi casa. Unos días atrás había escuchado a unos muchachos hablar de un bar ubicado a las afueras, para comenzar tomar unos tragos no estaría nada mal. Me dirigí al lugar a toda prisa, con mi velocidad no hacía falta pedir un taxi. Entre y observé los rostros que me escrutaban de arriba a abajo como si me estuvieran desvistiendo. Borrachos todos transpirados, jóvenes drogados, mujeres seduciendo descaradamente, el clima perfecto. Adoraba ese tipo de lugares en los que no importaba quien fueras ni lo que buscabas, al fin y al cabo todo quedaría olvidado con la llegada del día.

Me acerqué a la barra y pedí una cerveza, cuando me entrego la pequeña botella le di un largo trago. Cuando estaba por terminar mi bebida entro un muchacho y se sentó junto a mi. Ni siquiera hizo falta que volteara a verlo, lo tenía dentro de mi panorama de visión. Uno al lado del otro, sin embargo la distancia era enorme. Por su olor sabía que era humano, un chico normal seguramente, que trabaja en el día y por la noche sale a divertirse. Normalidad, a veces desearía recordar que es eso. Pedí otra cerveza mientras el hacía su pedido. -¿Noche difícil?- le pregunte sin mirarle. A veces creía que mirar a las personas a los ojos era darle demasiada importancia. Sin embargo, hoy, quería charlar con alguien, hacía meses que estaba sola, aislada del mundo. Giré mi cabeza y centré mi atención en él. -Si tomas cosas tan fuertes me será sencillo ganarte en el pool- le dije mientras me levantaba de la banqueta y tomaba un palo que reposaba en la pared. Era una invitación, estaba sobreentendido.
avatar
Admin
Edad : 30
Localización : Detrás de las pistas xDD
Mensajes : 271
Fecha de inscripción : 29/01/2012
Ver perfil de usuario

Re: Una noche de delirio [Chantal]

el Miér Feb 01, 2012 7:46 pm
El barman tomó mi pedido sin darle demasiada importancia; odiaba a estos tipos que en vez de dedicarse profundamente a realizar bien su trabajo, se concentraban en seducir a toda mujer que apareciese en frente, idiotas, pensé ya que fue la única palabra que creí perfecta para describirlos. Golpeé la barra suavemente con mis dedos mientras lo observaba muy entusiasmado con la chica. Solté aire de mis pulmones a través de un suspiro exagerado, la situación lograba realmente enfadarme y esperaba no trminar con mi puñ cerrado en su nariz. Me distraje al sentir una pregunta que parecía dirigirse hacia mi. Giré mi rostro con el cuerpo aún posicionado en dirección a la barra para observar a quien me estaba hablando y luego levanté una ceja algo serio. -Nada que no pueda controlar- dije en tono altanero aunque noté que ella ni siquiera me miraba... ¿Cuanto tiempo había pasado que no hablaba con una chica? en mi mundo era difícil hacerlo sin estar pensando si algún día debería matarla. Presentía que mi bebida se haría esperar así que cuando ella me insinuó o fue una invitación para jugar al billar acepté sin siquiera dudarlo, sus palabras me hacían sentir que sería todo un desafío.

Me levanté de la banqueta caminando hacia la mesa de billar que no se encontraba muy lejos. Al lado había hombres bastante ebrios que intentaban jugar, aunque era notable que solamente reían de las idioteces que hacían, negué ante lo que veía... gente ingenua, volví a pensar mientras me acercaba más para acomodar las bolas. Simplemente adoraba el billar, aunque era extraño estar jugándolo con una completa desconocida, pero... ¿no es lo que hacían todos? conocer a alguien de uno u otro modo y luego, bueno... ver que sucedía. Tomé el taco aunque casi se me cae al piso, parecía que comenzaba a comportarme algo torpe, cosa que no me favorecía para nada. -¿Rompes?, te dejaré hacerlo sólo si prometes que será con bastante fuerza,digo.. para que no sea tan fácil ganarte- agregué divertido. Me apoyé en la mesa por un momento y justo observé al barman hacerme señas con las manos, miré mi reloj para que entendiese que me había hecho esperar bastante; después de eso caminé hasta la barra, agarré el vaso que contenía mi pedido y di media vuelta para volver hacia la chica. -Idiota- dije no muy bajo haciendo referencia al barman.
avatar
Mensajes : 30
Fecha de inscripción : 30/01/2012
Ver perfil de usuario

Re: Una noche de delirio [Chantal]

el Lun Feb 20, 2012 6:03 am
Tomé la tiza que se encontraba en el borde de la mesa de billar, y comencé a frotarla con la punta del palo. Escuché al muchacho y sonreí de costado, mientras dejaba el taco para tomar el triangulo y ubicar las bolas. Una vez que preparé todo me dispuse a romper, miré a mi lado buscando a mi contrincante, en un segundo había desaparecido de mi vista. Lo busqué con la mirada hasta que divise su figura en la barra, por un segundo pensé que me había plantado. Me estaba volviendo algo paranoica, tantos años de vida y todavía me costaba controlar mis pensamientos. Lo miré mientras venía en mi dirección, y por estar distraída dejé caer el taco al suelo. Cuando lo levanté no pude evitar oírle, ¿me acababa de llamar idiota?. Fruncí el entrecejo y sentí rabia en mi interior, era una sensación que comenzaba en mi estomago y subía hasta mi cabeza. Tenía que tranquilizarme y respirar, si otro fuera el ambiente seguramente ya le hubiera arrancado la cabeza, pero aquí no.

¿Con que soy idiota? Bien, entonces me divertiría un poco, le haría pasar la peor noche de su vida. Estaba acostumbrada a ser frívola y dejar los sentimientos de lado; sin embargo, la bronca y el odio siempre terminaban jugándome una mala pasada. Ese tipo de reacciones me recordaban que aún quedaba algo de humanidad en mi, el hecho de estar muerta no me convertía en un monstruo como muchos pensaban. Nunca había entendido esa comparación, en el mundo hay miles de casos de asesinos en serie y eso no los convierte en otro tipo de cosa, siguen considerándose humanos.. ¿Por qué yo no? Físicamente me veía como cualquier otra chica, quizás con una alimentación diferente y un hobbie un tanto tenebroso, pero una chica al fin. De todas maneras ese era un pensamiento que debería guardarme para mí, un comentario fuera de lugar podría delatarme y eso no podía permitírmelo aún.

Noté que producto de mi bronca había quebrado el taco en dos, no recordaba en que momento había vuelto a cogerlo, ¿acaso tendría alzheimer producto de la edad?. Me sonreí, era una ironía, un comentario para mi misma. Por momentos sentía que tenía doble personalidad, quizás por estar tanto tiempo sola había aprendido a llevarme bien conmigo misma; después de todo aún me quedaban muchos años por delante y tendría que lidiar conmigo todo el tiempo. Me acerqué a la pared y tomé otro palo, pero de paso aproveche para meterme en la cabeza de un borracho que estaba sentado allí -Le buscarás problemas al ganador de la partida de pool- le dije mientras le miraba fijo a los ojos. Estaba segura que lo destrozaría por mi, después de todo él estaba bastante flacucho. Sólo tendría que dejarme vencer, me costaba bastante ya que era demasiado orgullosa, pero de todas manera el no viviría para contarlo. Me puse en posición y rompí, con tanta fuerza que una de las bolas voló de la mesa y cayó justo en el vaso de un hombre que parecía ser un motoquero. Lo salude con la mano, fue una especie de disculpa. Me giré para mirar al muchacho que volvía hacia donde yo estaba -Apúrate Peter Pan, es tu turno de jugar, por cierto metí una rayada así que serás las lisas- comenté. Luego le quité el vaso de sus manos y de un trago lo bebí todo -Lo siento no puedo controlarme con el vodka, es mi debilidad. Como la criptonita para Superman, o la lasagna para Garfield, ya me entiendes- dije burlonamente, había esperado tanto por esa bebida y en cuestión de segundos ya se había acabado. Pero así es la cosa, como dice el dicho .. "Lo bueno dura poco".. aunque al parecer yo soy la encargada de darle lecciones de vida a este insulso muchacho. Ya que.."Más sabe el diablo por viejo, que por diablo".. OK, me copé con los refranes.
avatar
Admin
Edad : 30
Localización : Detrás de las pistas xDD
Mensajes : 271
Fecha de inscripción : 29/01/2012
Ver perfil de usuario

Re: Una noche de delirio [Chantal]

el Lun Feb 20, 2012 6:49 pm
Verdaderamente rogaba porque el barman no me hubiese oído, debía medir algunos metros más y a simple vista parecía todo un placard, intimidaba sólo con la mirada, en absoluto nadie se metería con él pero yo estaba de mal humor y nunca había sido demasiado bueno fingiendo. Caminé entre la gente intentando no chocar con ninguna, misión casi imposible ya que bailaban de un modo bastante exagerado y más aun por el exceso de alcohol. Observé una chica que seguro era menor de edad tambalearse de un lado hacia otro hasta caer al piso. Mi rostro demostró algo de sorpresa pero también pena ante lo que veía, quise acercarme pero otro chico se me adelantó y la ayudó. Observé mi vaso de vodka, parecía haber sido recién fabricado, digo… por la gran cantidad de tiempo que se habían tardado en alcanzármelo, nada poco común para personas que no se comprometían con su trabajo. Volví a soltar un poco de aire sin perder de vista a la chica, ni siquiera le había preguntando su nombre, efectivamente… había perdido mis tácticas de seducción. Bebí un trago en seco de la bebida y luego tomé el taco para iniciar el juego, sin embargo ella había comenzando a jugar sin mí. Dirigí mi mirada desde la mesa de billar hacia el rostro de la chica, no comprendía muy bien lo de Peter Pan pero la verdad no sabía si preguntar, no quería quedar como un completo idiota. -No es mi culpa señorita Adalberta, la gente aquí no es tan eficiente- añadí riendo un poco a la vez que le guiñaba el ojo. Cuando me quitó el vaso de las manos y lo bebió completo me quedé algo atónito pero igual proseguí a realizar lo que me tocaba. Primero observé la mesa de juego y el lugar donde se encontraba cada bola para elegir cuál sería la correcta; a mi elección la mejor fue la catorce. Divisé la bola blanca y la golpeé con fuerza con el taco logrando introducir la bola deseada en el orificio de la mesa. Había estado tan concentrado que recién después de ello reí ante sus palabras. -Como la chechona para Tomasito Suller- bromeé echando un vistazo a las bolas en busca de la siguiente. -Deberías ir a buscarme otra bebida, ¿no te parece?- la miré de reojo aunque por el carácter que parecía tener ella era obvio que no iría.

Yo era un hombre caballero, siempre lo había sido pero francamente no estaba dispuesto a dejarla ganar. Observé la bola diez cerca del orificio por lo que el golpe con la bola blanca fue dirigido hacia ella, consiguiendo también que esta entrara. Hice una mueca de lado con mis labios divertido. -No es por ser presumido, pero ser jugar bastante bien al billar- comenté con una sonrisa. Entonces un hombre no muy agradable se acercó con una de las bolas en la mano. Instantáneamente miré a la chica pues sabía que yo no lo había hecho; esperaba que no me hubiese causado problemas con el hombre, que parecía ser un motoquero de los malos. -Disculpa, ni siquiera noté que faltaba- dije tirándole una mirada asesina a la chica. El hombre no dijo nada aunque su rostro demostró todo lo que sentía, pero para mi suerte volvió a su lugar. -Ya que estoy embocando más bolas que tu, me merezco saber tu nombre- golpeé algo distraído la doce errándole al tiro. Me giré para estar frente a la chica -Soy Kyle y le he errado- reí. Ahora era turno de ella, esperaba que no fuese demasiado buena, aunque había esparcido las bolas muy bien; fuerza no le faltaba y se notaba, a pesar de que esta era algo menudita.

Contenido patrocinado

Re: Una noche de delirio [Chantal]

Ver el tema anteriorVolver arribaVer el tema siguiente
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.